Durante la sesión ordinaria del miércoles 17 de mayo, en el punto del Orden del Día Informes, el concejal Raúl Rojas (PLRA) solicitó al Ejecutivo Municipal, a través de las direcciones correspondientes, informes sobre el local comercial denominado “Todo Mil”, ubicado a la altura del Km. 17 de la ruta I.

Según manifestó el edil, dicho centro comercial es un gran tinglado que no cuenta con estacionamiento propio, salidas de emergencia, etc., creando dificultades en el tráfico vehicular y peatonal, debido a que además ocupa gran parte de la vereda, incluso el propio asfaltado como “estacionamiento”. Sostuvo que la Municipalidad de Capiatá debe intervenir urgentemente el mencionado local comercial y, si correspondiere, proceder a su clausura.

Al respecto, el concejal Tranquilino Talavera (ANR) se sumó a la solicitud planteada por su colega, al tiempo de sostener que locales comerciales como el mencionado “prácticamente están cerrando las rutas”. “Las veredas son utilizadas como puestos de venta de mercaderías y estacionamiento. La Municipalidad debe intervenir ese local, todos tenemos derecho a trabajar, pero debemos adecuarnos a las Ordenanzas”, expresó además.

Por su parte, el concejal Carlos González Noguera (PLRA), quien también acompañó el pedido de informe realizado, sostuvo que en varias oportunidades ya se ha realizado pedidos de informe sobre los semáforos instalados sobre el sector de ruta I, en la entrada a la ciudad. “Cada 100 metros tenemos semáforo, es muy difícil transitar por la zona, más aun los fines de semana y feriados. Es muy complicado el tráfico sobre ruta I”, indicó igualmente.

A su turno, el concejal Néstor Castellano (ANR) se refirió igualmente al tema de los semáforos que funcionan en la referida zona de ruta I. Recordó que solicitó en varias oportunidades informes sobre el funcionamiento del equipo semafórico ubicado en el Km. 16,500 frente al supermercado Real, pero sin respuesta hasta el momento. Sobre la denuncia realizada por el concejal Raúl Rojas, a la que se adhirió plenamente, indicó que la intención de las autoridades municipales no es perjudicar a la gente que crea fuentes de trabajo, que dinamiza la economía y que presta un servicio, sino que “lo único que queremos es que se respeten las normas”.