Durante la sesión ordinaria del viernes 1 de febrero, el concejal Néstor Castellano (ANR) presentó una Minuta escrita por la cual pone a consideración del Pleno el proyecto de Ordenanza “por la cual se establecen normas de protección del patrimonio arquitectónico, urbanístico, histórico y de bienes de valor cultural de la ciudad de Capiatá”.
“El objetivo de esta Ordenanza es crear las condiciones generales y el marco legal para que la Intendencia Municipal, a través de la Dirección de Cultura pueda realizar un trabajo interesante y darle sentido a esta Ordenanza. En el Paraguay creo que tan solo 5 ó 6 municipios tienen este tipo de Ordenanza”, argumentó el edil.
La Minuta fue acompañada por los concejales Tranquilino Talavera (ANR), Javier Trinidad Salinas (PLRA) y Carlos González (PLRA), quienes expresaron su total adherencia al proyecto de Ordenanza. La misma fue derivada a la Comisión Asesora de Legislación para su estudio y consideración.
Al respecto, el concejal vicepresidente Javier Trinidad Salinas (PLRA) consideró como “muy oportuno el planteamiento del concejal Néstor Castellano” y expresó sus felicitaciones por la Minuta presentada.
El edil hizo referencia a una publicación y su repercusión en la opinión pública a través de las redes sociales respecto al tema de una casa añeja en demolición en el casco urbano de nuestra ciudad. Las publicaciones presentan este caso como un “descuido” de las autoridades con respecto a “patrimonios históricos”.
Sobre el caso, Trinidad Salinas expresó: “esta semana fuimos atacados por importantes medios de comunicación, que creemos gozan de una seriedad y disciplina, profesionalidad y credibilidad de la ciudadanía, que cuando uno lee el diario ya lo toma como cierto y verdadero”.
Indicó que dichas publicaciones y sus repercusiones “nos golpea directamente a los ediles acerca de la falta de un ordenamiento para la conservación y el tratamiento de los edificios históricos, antiguos o coloniales”.
“Capiatá era una zona productora que le alimentaba a la ciudad de Asunción, lastimosamente, ninguno de los grandes actores políticos y sociales de aquella época fijaban residencia, no como Areguá, por ejemplo, donde está la casa de Don Carlos Antonio López y de otras familias renombradas. Entonces, Capiatá no es una ciudad donde se construyeron edificios históricos, no como Luque, que fue inclusive Capital de la República en plena Guerra del 70”, argumentó.
Sostuvo que “es fácil apreciar cuando una casa es antigua o no”, pero ¿cuál es la definición de antigua y cuál es el punto de partida para establecer la antigüedad, en este caso de una casa?, cuestionó. “¿Son 10 años, 100, 200 ó 300 años?, tiene que haber periodo de tiempo donde uno pueda establecer el punto de arranque para considerar antigua o no a una casa”, agregó.
El concejal vicepresidente comentó que tuvo la oportunidad de acercarse hasta la casa que se estaba demoliendo, tomó una instantánea fotográfica y le preguntó a la familia propietaria cuándo se construyó dicha edificación, “lo que ningún periodista hizo y, menos aún, publicó”, remarcó. “La respuesta fue que esa casa se construyó en 1924, en pleno Siglo XX. Por un lado, no es tan antiguo, sus paredes no eran de adobe como los edificios históricos, pero uno de los medios de comunicación dijo que ese edificio era del año 1840, cuando el Dr. Rodríguez de Francia todavía estaba en el poder. El Dr. Francia no permitía ninguna construcción si no era de su agrado y menos todavía un edificio de esas características, que podría haber sido desafiante para esa época”, explicó además.
“Entonces, no hay seriedad en este tipo de publicaciones y esa es la parte preocupante, porque la desinformación corre. Es cierto, no tenemos Ordenanza, pero bueno legislemos. Pero para qué tener una Ordenanza para una o dos casas antiguas, si las Ordenanzas son para situaciones generales. A no ser como es el caso de la Iglesia Virgen de la Candelaria, que fue construida en el Siglo XVII y prácticamente es el único edificio de esa característica. En todo caso, podríamos hacer un inventario, la Municipalidad, a través de su Dirección de Cultura, debería hacer una revisión sobre este tema. La Minuta presentada por el concejal Néstor Castellano es la demostración de que no estamos ajenos al ordenamiento para proteger no sólo las casas antiguas, los bienes culturales también”, destacó.
“Quiero reivindicar a los concejales, por más que tengamos una responsabilidad difusa, porque no somos responsables directos, pero nos golpea estas situaciones. Conste que a mí me hubiera gustado que ese edificio permaneciera aún de pie, altanera y visible en un lugar muy lindo”, remarcó igualmente.
Finalmente, al tiempo de reiterar sus felicitaciones al concejal Castellano por la presentación de la Minuta y comprometer su contribución en la elaboración final de la Ordenanza, solicitó a sus colegas y a la ciudadanía que “de existir casas antiguas y otros bienes culturales, primeramente acercar los datos a la Dirección de Cultura para preparar un inventario, declararlos como bienes culturales y enviar la información a la Secretaría Nacional de Cultura para incorporarlos, eventualmente, como patrimonios históricos”.
Sobre el punto, el concejal Carlos González (PLRA) refirió que “las instituciones educativas suelen hacer una recopilación de las casas antiguas de la ciudad de Capiatá. Se han hecho estudios y se han encontrado alrededor de 25 casas antiguas, la Dirección de Cultura tiene fotografías y los datos de los años de construcción, etc. Todo eso consta en la Dirección de Cultura; ahora bien, el trabajo sería de verificar esas informaciones, hacer una legislación para poder cuidar esas casas antiguas”.
En su segunda intervención, el concejal proponente Néstor Castellano hizo lectura de partes del texto del Proyecto, que señala: “esta Ordenanza tiene por objeto regular la conservación, la valoración, la restauración, la rehabilitación, protección y defensa de los valores artísticos, históricos, arqueológicos y tradicionales de los bienes muebles y culturales y del patrimonio arquitectónico construido en la ciudad de Capiatá, de acuerdo al orden público que éstos posean, como así también la identificación, delimitación de áreas urbanísticas y ambientales a proteger o rehabilitar”.
Así mismo, se apunta a “Proteger edificios singulares de valor histórico y/o arquitectónico que constituyan elementos que caracterizan y otorgan identidad al entorno de la ciudad de Capiatá. Preservar y poner en valor elementos significativos, materiales e inmateriales y las situaciones de valor ambiental que caracterizan a los núcleos históricos de la ciudad de Capiatá, que puedan ser identificados”.
“Implementar instrumentos de gestión para hacer efectiva la protección y puesta en valor de este patrimonio. Garantizar la pronta elaboración de un detallado inventario y catálogo de los bienes culturales. Este catálogo será el instrumento básico de protección establecido por esta Ordenanza”, indica otro punto del Proyecto de Ordenanza.
Castellano coincidió con la exposición realizada por el concejal Javier Trinidad Salinas en el sentido de que hay que tener un marco legal con respecto a los bienes culturales e hizo suyas sus expresiones al señalar: “hemos sido atacados, creo que de una manera descontextualizada”.
“Abramos la Comisión de Legislación a la ciudadanía, hagamos un trabajo en conjunto con la Dirección de Cultura y las instituciones educativas y con las personas que quieran ayudarnos a elaborar de la mejor manera esta Ordenanza y que sea beneficiosa para todos los capiateños”, apuntó finalmente.


