Al inicio de la sesión ordinaria del jueves 9 de abril, se llevó a cabo el acto de entrega de reconocimiento como “Ciudadano Ilustre de la ciudad de Capiatá” al Sr. Wilfrido Espínola Cristaldo, poeta, compositor, dramaturgo, actor teatral, dibujante a carbonilla, retratista y pintor al óleo, y de “Reconocimiento al Mérito Cultural” a cada uno de los integrantes del elenco teatral de la obra “Mavapa la pa’í jukaha”: Don Luis Casco, Doña Ángela Galeano, Doña Behil Martínez, Don Carlos Pantaleón Pastoriza, Don Roger Ozuna, Don César Vera, Don Ricardo Oviedo, Don Blas Vargas “por su aporte a la cultura capiateña”.De esta manera se dio cumplimiento a la Resolución Nº 5.371 – Acta Nº 226 de fecha 19/03/2026 (https://www.jmcapiata.gov.py/resolucin-n-5371-acta-n-226-fecha-19032026-res1714.html). El concejal Bernardo Sosa Viveros (ANR) fue el proponente del reconocimiento, mediante la presentación de una Minuta en sesión ordinaria del jueves 12 de marzo.
Cabe resaltar que, además de la creación de la obra teatral “Mavapa la pa’í jukaha”, Don Wilfrido Espínola Cristaldo compuso canciones para nuestra Santa Patrona “Virgen de la Candelaria” y para el club Gral. Martín Ledesma, entre otros.
Con relación a la obra “Mavapa la pa’í jukaha”, la misma desmiente aquella versión que responsabiliza a los capiateños del asesinato del cura párroco argentino Constantino Olaizola, aportando datos históricos que aclaran los hechos tal y como sucedieron en base a varias fuentes, según señaló Cristaldo.
Al respecto, recurrimos al historiador Fabián Chamorro, quien describe en uno de sus materiales bibliográficos lo siguiente:
“El 9 de noviembre de 1938, fue encontrado, al costado del camino que une Capiatá con Areguá, el cadáver del párroco de Areguá el padre Constantino Olaizola. El sacerdote argentino, que prestaba servicios en Paraguay desde 1918, fue asesinado. Como fue párroco de ambas localidades, conocía a la gente de los pueblos.
En Capiatá se vio envuelto en un conflicto de tierras, defendiendo a los pobres dueños del lugar. Su muerte causó consternación y desde el primer momento los pobladores de Areguá culparon del hecho a algunos políticos de Capiatá, a quienes la semana anterior Olaizola interpeló en otra situación de abuso de poder. Por varias décadas, los curas párrocos de Capiatá renunciaron mientras servían en esa comunidad. Los restos del padre Olaizola descansan en el cementerio de la Recoleta de Asunción.
En ese entonces, Paraguay atravesaba por una crisis política interna y cambió de presidente tres veces en cuatro años desde 1936 al 1940. En 1938 era presidente Felix Paiva del Partido Liberal”.
Por su parte, el Dr. Eladio Silvera en su libro “Las 100 Cosas Curiosas de Capiatá que no conocías”, señala lo siguiente:
“Hay dos versiones sobre la trágica muerte del padre Olaizola, una de ellas y la más arraigada en la comunidad es que el Pa’í provenía de una familia de ganaderos y terratenientes afincados en la República Argentina, quienes eran poseedores de una gran fortuna, y que se había generado una disputa entre los hermanos sobre la herencia de los padres por lo que habían encomendado el asesinato de Constantino Olaizola. El Pa’í fue atacado en la misma casa parroquial por un ciudadano de nacionalidad argentina, contratado para el efecto, dándose luego a la fuga con la presunta ayuda y complicidad de algunas autoridades locales, con quienes Olaizola mantenía serias diferencias, y que posteriormente fue capturado”.
Al inicio de la sesión ordinaria del jueves 9 de abril, se llevó a cabo el acto de entrega de reconocimiento como “Ciudadano Ilustre de la ciudad de Capiatá” al Sr. Wilfrido Espínola Cristaldo, poeta, compositor, dramaturgo, actor teatral, dibujante a carbonilla, retratista y pintor al óleo, y de “Reconocimiento al Mér




































